Las infecciones dentales son un problema común, sobre todo en dientes muy dañados, a menudo causadas por caries. Por suerte, las endodoncias y los antibióticos naturales pueden tratar eficazmente estas infecciones.
No todos los dientes dañados desarrollan infecciones, pero el riesgo aumenta cuando un diente sufre daños graves que conducen a la muerte de su pulpa dental sin el tratamiento adecuado.
En estos casos, los antibióticos naturales pueden desempeñar un papel crucial en el control y la reducción de la infección. Ciertas sustancias naturales poseen potentes propiedades antibacterianas que pueden mejorar la afección y combatir los microorganismos nocivos.
En este artículo, exploraremos los antibióticos naturales más potentes para las infecciones dentales y comprenderemos por qué son tan eficaces.

¿Necesitamos siempre antibióticos?
Los antibióticos son potentes medicamentos diseñados para combatir las infecciones, y a menudo constituyen la principal opción de tratamiento. Cuando se utilizan correctamente, son fiables y producen resultados predecibles.
Sin embargo, los antibióticos no siempre son necesarios para las infecciones dentales. Esto se debe a que las infecciones dentales suelen tener su origen en una pulpa dental muerta. Mientras la pulpa no se trate mediante un tratamiento de conducto, las bacterias seguirán propagándose e infectando los tejidos circundantes.
En estos casos, la toma de antibióticos puede mejorar el estado del paciente, pero no resolverá por completo la infección. En consecuencia, la odontología moderna tiende a prescribir antibióticos sólo cuando la infección provoca fiebre e hinchazón facial.
No obstante, algunas sustancias, alimentos y productos naturales poseen propiedades antibacterianas y pueden ayudar a controlar la infección mientras se espera el tratamiento del conducto radicular.
Entender la medicación antibiótica
Los principales objetivos de los antibióticos
Desde su aparición después de la Primera Guerra Mundial, los antibióticos han estado en el mostrador de cada centro médico para ayudar a los profesionales sanitarios a destruir o inhibir el crecimiento bacteriano. Estos potentes fármacos atacan a las bacterias nocivas que causan infecciones y enfermedades en todo el mundo.
Los antibióticos impiden la reproducción bacteriana y evitan que crezcan y se reproduzcan en nuestro organismo microorganismos peligrosos que antes eran letales para la humanidad. Por eso, la mayoría de los antibióticos no matan todos los microorganismos del cuerpo, sino que reducen su número lo suficiente para que el sistema inmunitario pueda combatir las infecciones con mayor eficacia.
Además, los antibióticos le protegen de complicaciones complejas y graves que pueden derivarse de ciertas enfermedades y afecciones que podrían poner en peligro su vida. Cuando utiliza correctamente el tratamiento antibiótico, evita que las infecciones existentes se extiendan a otras zonas, órganos, tejidos o sistemas, reduciendo el riesgo de consecuencias graves como la bacteriemia o la sepsis.

Métodos de acción - Cómo matan los antibióticos a las bacterias
En la actualidad, existen múltiples antibióticos, naturales o sintéticos, con diversos métodos de acción y mecanismos para destruir bacterias, detener su reproducción o impedir su desarrollo. Aquí tienes una lista de los más frecuentes:
● Disrupción de la pared celular: Estos antibióticos, como las penicilinas y sus derivados, rompen las proteínas que mantienen unidas las paredes celulares bacterianas, lo que provoca su muerte por implosión.
● Inhibición de la síntesis de proteínas: Otros antibióticos modernos como las tetraciclinas impiden que las bacterias produzcan proteínas esenciales, alterando su metabolismo y deteniendo su crecimiento. También se denominan medicamentos bacteriostáticos.
● Interferencia ADN/ARN: Algunos antibióticos contemporáneos pueden bloquear la replicación del ADN bacteriano, impidiendo que se multipliquen y reproduzcan desde el principio. Al impedir que aumenten en número, permiten que el sistema inmunitario atrape y elimine las bacterias restantes en el lugar de la infección.
● Alteración de las membranas: Ciertos antibióticos dañan las membranas celulares bacterianas, provocando su ruptura y la muerte celular.
Independientemente de su método de acción, los antibióticos son métodos eficaces y relativamente rápidos para combatir infecciones comunes y raras, salvando millones de vidas en todo el mundo y evitando múltiples complicaciones en procedimientos ordinarios.
Fuentes comunes de antibióticos
La fuente del antibiótico desempeña un papel fundamental en su potencia y capacidad antibacteriana. Existen tres fuentes principales de antibióticos:
● Fuentes naturales: Aunque cada vez son menos frecuentes a medida que aparecen nuevos principios antibióticos en la medicina moderna, muchos antibióticos proceden de bacterias u hongos, como la penicilina. El Penicillium fue descubierto y utilizado por primera vez por Alexander Flemming en 1928, cuando descubrió que podía matar bacterias y otros gérmenes letales para el ser humano. Tras su descubrimiento, surgió una nueva rama de la farmacia que salvó innumerables vidas.
● Antibióticos semisintéticos: Son antibióticos naturales modificados con eficacia mejorada, ya sea para dirigirse a un grupo reducido de bacterias o para actuar de forma más rápida y agresiva. Este grupo de antibióticos incluye el antibiótico más utilizado en odontología: la amoxicilina.
● Antibióticos sintéticos: Son antibióticos diseñados y creados sintéticamente en una instalación de laboratorio, mejorando las estructuras químicas y la eficacia de los antibióticos naturales o semisintéticos para combatir y destruir las bacterias resistentes (por ejemplo, las fluoroquinolonas).

Efectos secundarios habituales de los antibióticos comerciales
A pesar de su importancia y su impacto crucial en la medicina y la odontología cotidianas, los antibióticos pueden tener múltiples efectos secundariosentre ellos:
Problemas gastrointestinales
Son uno de los efectos secundarios más comunes del tratamiento con antibióticos, y van de reacciones leves a graves. Pueden ir desde náuseas, diarrea, calambres, hinchazón y dolor de estómago hasta afecciones digestivas graves. Aunque es posible que no aparezcan siempre, son una señal a tener en cuenta, ya que podrían ser un indicio de la alteración de las bacterias intestinales sanas.
Infecciones orales y fúngicas
Nuestro cuerpo vive en plena armonía con una microflora bacteriana sana, un ecosistema de bacterias indispensables y necesarias que permiten a nuestro organismo realizar funciones metabólicas básicas y complejas. Sin embargo, el uso excesivo o prolongado de antibióticos, aunque tiene su propia finalidad y utilidad, puede acabar con las bacterias orales beneficiosas, lo que provoca aftas orales, mal aliento y una mayor acumulación de placa. Por desgracia, este problema también puede trasladarse al intestino y la vagina.
Reacciones alérgicas
Aunque son poco frecuentes, algunas personas pueden ser alérgicas a la penicilina o a sus derivados. Los síntomas de estas alergias pueden ir desde erupciones leves hasta anafilaxia grave, que requiere atención médica inmediata. Siempre debe ser transparente con su historial médico e informar de cualquier indicio de alergia al tratamiento antibiótico para evitar complicaciones.
Resistencia a los antibióticos
Lamentablemente, aunque los antibióticos son esenciales para todos los profesionales sanitarios, su uso excesivo o incorrecto puede hacer que las bacterias desarrollen resistencias. Esto supone un enorme problema para los profesionales sanitarios y un quebradero de cabeza considerable que podría dificultar el tratamiento de futuras infecciones.
Interacciones medicamentosas
Ciertos antibióticos pueden causar interferencias con otros medicamentos, creando problemas de incompatibilidad con fármacos como las píldoras anticonceptivas, los anticoagulantes y los antiácidos. Esta relación se denomina interacción farmacéutica, y es un factor importante a tener en cuenta en toda terapia antibiótica.
Respuesta inmunitaria debilitada
Con el tiempo y con un uso inadecuado o excesivo, los antibióticos pueden debilitar sus defensas inmunitarias naturales al reducir la diversidad microbiana del organismo. La flora microbiana reducida vuelve perezoso su sistema inmunitario, haciéndolo más propenso a otras infecciones a largo plazo.
Los antibióticos naturales más eficaces para las infecciones dentales
Los siguientes antibióticos naturales destacan como excelentes remedios caseros para las infecciones dentales:
1. Clavo
El clavo posee propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, ampliamente estudiadas y demostradas. También es un componente activo del eugenol dental, utilizado habitualmente durante los tratamientos de conductos radiculares.
El aceite de clavo puede aplicarse en casa para aliviar la infección y sus síntomas asociados. Para utilizarlo, aplique suavemente aceite de clavo sobre la zona infectada con un bastoncillo o un trozo de tela limpios. Algunas personas también han encontrado alivio masticando clavo, liberando sus aceites sobre la zona afectada.

2. Ajo
El ajo, rico en alicina, actúa como agente antiinflamatorio y antibacteriano. La alicina es un aceite natural que se encuentra en el ajo y es responsable de su olor y sabor característicos. Sin embargo, también tiene un potente efecto antibacteriano que ayuda a combatir las infecciones dentales.
Puedes machacar ajo y aplicarlo directamente sobre la zona infectada. Además, hay concentrados de ajo disponibles en las tiendas, que sirven como suplementos útiles para el tratamiento de la infección. Es crucial no superar la dosis recomendada, ya que un consumo excesivo puede provocar hemorragias internas.
3. Cúrcuma
La cúrcuma, una especia habitual en muchas cocinas, es famosa por sus propiedades antibióticas e incluso proporciona alivio analgésico.
Para aprovechar sus efectos terapéuticos, mezcla una cucharada de cúrcuma con dos de agua, creando una pasta antibiótica. Aplique esta pasta en la zona infectada y déjela actuar unos minutos antes de aclarar con abundante agua. Repita este proceso varias veces al día.
4. Enjuagues con agua salada tibia
Los enjuagues con agua salada templada son un remedio casero tradicional recomendado por la mayoría de los dentistas. El agua salada posee potentes propiedades antiinflamatorias, favorece la destrucción de las bacterias nocivas y mejora el proceso de curación.
Para hacer un enjuague de agua salada, mezcla media cucharada de sal en un vaso de agua templada y enjuágate durante un minuto. Estos enjuagues también ayudan a limpiar la boca, eliminando sustancias que las bacterias dañinas pueden utilizar para reproducirse. Para mejorar la limpieza, considere la posibilidad de utilizar un Irrigador Dental Dental antes del enjuague.
5. Jengibre
El jengibre, otra especia popular, ostenta propiedades antibióticas atribuidas al glicerol.
Puedes utilizar el jengibre de varias formas para combatir las infecciones dentales. Machácalo y aplica la pasta en la zona infectada con un bastoncillo. Otra posibilidad es masticar un trozo de jengibre para que libere glicerol directamente en la boca, cerca del diente infectado. El jengibre también puede consumirse en infusión para aprovechar sus efectos terapéuticos.
6. Miel
La miel es un potente edulcorante antibacteriano natural. Se ha utilizado ampliamente durante siglos como agente curativo, y ahora es conocida por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias gracias a sus compuestos fenólicos. Si se almacena y limpia adecuadamente, la miel de uso médico puede actuar como solución antimicrobiana, eliminando bacterias y favoreciendo la cicatrización al mismo tiempo.
Puedes utilizar la miel integrándola en tu dieta o aplicando miel cruda directamente sobre la zona infectada. Sin embargo, sus efectos más notables son sobre la piel, así como sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
7. Aceite de coco
El oil pulling es una técnica holística que consiste en tomar una cuchara de aceite de coco o sésamo para lavarse la boca durante 10 a 20 minutos. Este método te permite arrastrar bacterias a la vez que atrapa partículas de comida, gérmenes y otros elementos nocivos en tu cavidad bucal. Como resultado, fortalece tus encías, permitiéndote eliminar los elementos no deseados de tu cuerpo al escupir el aceite después del enjuague.
Puedes aprovechar el efecto antimicrobiano del aceite de coco utilizándolo como enjuague bucal, haciendo buches con 1 cucharada de aceite de coco alrededor de la boca durante 15 minutos al día.
8. Aceite de orégano
El aceite de orégano es un potente antiséptico natural que contiene carvacrol, que actúa como agente antimicrobiano en la boca. Puede ayudar a reducir el recuento de bacterias al tiempo que libera antioxidantes. Puede diluir el aceite de orégano con aceite portador y aplicarlo sobre las encías varias veces a la semana para obtener grandes resultados.
9. Aloe Vera
El aloe vera es un elemento natural calmante y antibacteriano de eficacia probada. Elimina las bacterias bucales y reduce la inflamación de las encías al inducir la cicatrización y la reparación celular. Puedes aprovechar al máximo sus propiedades aplicando geles de aloe vera directamente sobre las encías o los tejidos blandos durante infecciones, úlceras o para mejorar la cicatrización.

Infecciones dentales: Causas, síntomas y riesgos
¿Qué es una infección dental?
Una infección dental es una acumulación localizada de bacterias nocivas en los dientes o las encías. Puede aparecer por múltiples causas como un absceso confinado o afectando a tejidos y zonas vecinas. Además, puede ir desde infecciones leves hasta casos graves en los que es necesaria una atención profesional inmediata.
Las infecciones dentales suelen producirse cuando la caries y las enfermedades de las encías invaden las capas internas y los tejidos, provocando hinchazón dolorosa, acumulación de pus y otros síntomas.
Causas comunes de las infecciones dentales
Aunque las infecciones dentales pueden tener múltiples causas y factores desencadenantes, el culpable más frecuente es una higiene bucal deficiente. Aunque la mayoría de las enfermedades bucodentales se pueden prevenir con los cuidados y el mantenimiento bucodental adecuados, la mayoría de los pacientes sufren infecciones recurrentes debido a hábitos inadecuados, estilos de vida poco saludables y una rutina de higiene incorrecta.
Cuando se permite que las bacterias nocivas se acumulen en los dientes y las encías, empiezan a alimentarse de los restos de comida y los azúcares para irritar las encías y desmineralizar el esmalte de los dientes, lo que provoca las enfermedades bucodentales más comunes: la caries dental y la enfermedad periodontal.
Además, las infecciones dentales también pueden deberse a caries no tratadas, enfermedad avanzada de las encías, traumatismos dentales y otras enfermedades sistémicas como la diabetes o afecciones autoinmunes. Por último, algunos medicamentos y terapias también pueden inducir infecciones dentales.
Síntomas y señales de advertencia de una infección dental
Los signos exactos de una infección dental dependen de su causa y gravedad. Sin embargo, los síntomas más comunes incluyen:
● Dolor de dientes
● Encías o mejillas hinchadas
● Enrojecimiento y sensibilidad
● Dificultad para masticar
● Pus
● Mal aliento
● Dientes móviles
● Glándulas inflamadas
● Fiebre.
Además, siempre debes estar atento a síntomas de alarma como la hinchazón facial y la dificultad para respirar, ya que son claros indicios de que necesitas atención médica urgente.

Riesgos de las infecciones dentales no tratadas
Las infecciones dentales graves son una de las complicaciones odontológicas más frecuentes que ponen en peligro la vida del paciente. Aunque las infecciones dentales suelen limitarse a los dientes y los tejidos de las encías, también pueden extenderse al hueso circundante y otras estructuras, lo que hace que la recuperación sea compleja y difícil.
Además, aunque es una complicación poco frecuente, una infección dental grave no tratada puede evolucionar a una celulitis, que puede pasar rápidamente al torrente sanguíneo. Una vez en la sangre, puede propagar bacterias nocivas a otros órganos, regiones y sistemas que no estén preparados para enfrentarse a esos microbios. Esta complicación se conoce como bacteriemia, que también puede causar una infección generalizada llamada sepsis.
¿Pueden los antibióticos naturales tratar eficazmente las infecciones dentales?
Las infecciones dentales pueden ser increíblemente dolorosas y dar lugar a complicaciones graves si no se tratan. Aunque los antibióticos son medicamentos farmacológicos de eficacia probada para hacer frente a bacterias e infecciones, muchas personas buscan alternativas naturales a estos métodos convencionales, con la esperanza de combatir las bacterias sin fármacos. Sin embargo, ¿hasta qué punto son eficaces los antibióticos naturales para tratar una infección dental?
¿Qué son los antibióticos naturales?
Los antibióticos naturales son todas aquellas sustancias derivadas de plantas, hierbas y otras fuentes orgánicas que poseen propiedades antimicrobianas. A diferencia de los antibióticos farmacéuticos, que en su mayoría están formulados en laboratorio para atacar cepas bacterianas específicas, los antibióticos naturales se basan en compuestos que inhiben de forma natural el crecimiento bacteriano, reducen la inflamación y favorecen la cicatrización.
Entre los antibióticos naturales más conocidos de los que ya hemos hablado se encuentran el ajo, el aceite de clavo, la cúrcuma, el aceite de coco, la miel y el aceite de orégano, entre otros.
Aunque es fácil entusiasmarse con sus propiedades antimicrobianas, estos remedios funcionan de forma diferente a los antibióticos farmacéuticos. En consecuencia, son mucho menos potentes, menos eficaces y tardan mucho más tiempo en lograr resultados similares. Además, su eficacia depende de la gravedad de la infección y de muchas otras condiciones, como la respuesta del sistema inmunitario y el estado de salud actual.
Pruebas científicas de los antibióticos naturales para la salud dental
Numerosos estudios han confirmado que las sustancias naturales pueden combatir eficazmente las bacterias bucales, en particular las responsables de las caries, las enfermedades de las encías y las infecciones leves.
Las investigaciones han demostrado que la alicina del ajo es eficaz contra el Streptococcus mutans y el Porphyromonas gingivalis, dos bacterias estrechamente relacionadas con la caries y las enfermedades de las encías.
Un estudio publicado en el Journal of Dentistry descubrió que eugenolel compuesto activo del aceite de clavo, tiene importantes efectos antimicrobianos y analgésicos, lo que lo convierte en un remedio natural muy útil para el dolor de muelas y las infecciones leves. Sin embargo, aunque el eugenol se ha utilizado ampliamente en odontología durante años, actualmente está en desuso en varios países.
Además, se ha estudiado la capacidad de la miel de uso médico para inhibir la proliferación bacteriana y favorecer la cicatrización de heridas, incluidas las lesiones de la cavidad bucal y otros tejidos blandos.
Sin embargo, aunque estos estudios sugieren que los antibióticos naturales tienen efectos antibacterianos prometedores, no siempre actúan con la misma rapidez o eficacia que los antibióticos farmacéuticos, especialmente en el caso de infecciones profundas y bacterias resistentes.

Cómo utilizar antibióticos naturales de forma segura y eficaz
Dosificación y métodos de aplicación adecuados
Aunque las alternativas naturales son grandes ayudantes para mantener una boca sana, debes utilizar la cantidad adecuada para evitar un mal uso y efectos débiles. La mejor forma de aplicar aceites esenciales y remedios naturales es aplicándolos, con la dosis correcta, directamente sobre la zona afectada. Sin embargo, tenga en cuenta que estos remedios son recursos auxiliares y no un sustituto directo de la mediación.
Errores comunes al utilizar remedios naturales
Evite utilizar aceites esenciales sin diluir, ya que pueden causar más daños que beneficios. Los aceites naturales muy concentrados pueden provocar los siguientes efectos:
● Quemaduras químicas mediante el uso de extractos de plantas altamente concentrados.
● Enrojecimiento e irritación que provocan daños en los tejidos.
● Ingestión accidental y toxicidad por ingestión de algunos aceites esenciales, como el aceite de árbol de té y de eucalipto.
● Náuseas, mareos y reacciones alérgicas tras ingestión accidental.
● Alteración del equilibrio natural de las bacterias orales debido a un uso excesivo, lo que puede agravar las infecciones.
● Dejando un sabor extremadamente fuerte, que puede provocar sensaciones de ardor en la boca, dejando molestias que pueden durar horas, dificultando comer, beber o hablar con normalidad.
Las mejores formas de aplicar remedios naturales para obtener el máximo efecto
A continuación, algunas recomendaciones prácticas para evitar problemas y aprovechar al máximo sus agentes antimicrobianos naturales:
● Diluir con un aceite portador: Mezcla tus aceites esenciales con aceite de coco, aceite de oliva o aceite de almendras antes de aplicarlos sobre las encías. Utiliza una proporción segura, como 1-2 gotas de aceite esencial por cucharadita de aceite portador.
● Uso en enjuagues bucales: Añadir 1-2 gotas de aceite esencial a un vaso de agua potable tibia y hacer buches de 30 segundos a 1 minuto. No tragar nunca las soluciones y escupirlas enteras.
● Elija aceites de alta calidad: Compra tus remedios naturales a un proveedor de confianza para evitar soluciones mezcladas o diluidas. Además, utiliza solo aceites esenciales 100% puros y de grado terapéutico para evitar aditivos y contaminantes.
● Utilizar dos veces por semana como máximo: Al igual que ocurre con los antibióticos convencionales, el uso excesivo de remedios naturales puede causar más daños que beneficios. Evita su uso excesivo y aprovecha al máximo sus propiedades sin dañar tus tejidos ni alterar tu microbiota oral.

Cuándo combinar tratamientos naturales y convencionales
Para obtener los mejores resultados, considere la posibilidad de adoptar un enfoque equilibrado, combinando terapias naturales y convencionales:
● Utilice antibióticos naturales para los síntomas leves, como medida preventiva o como complemento de un tratamiento prescrito por un médico.
● Mantén una excelente higiene bucal con un cepillo eléctrico sónico de alta calidad como el Oclean X Elite para evitar la acumulación de bacterias.
● Si los síntomas empeoran, busque atención dental profesional inmediatamente para evitar complicaciones graves.
Cómo prevenir las infecciones dentales de forma natural
La importancia de una buena higiene bucal
La higiene bucal es la práctica más crucial y el mejor método para tener una gran salud bucal. Aquí tienes algunos consejos prácticos para mejorar tu rutina de higiene bucal actual:
● Cepíllate los dientes a diario con un cepillo manual de cerdas suaves o un cepillo eléctrico sónico.
● Utiliza la técnica de cepillado adecuada inclinando el cepillo 45º hacia las encías y realizando movimientos circulares y horizontales cortos.
● Utiliza hilo dental o un Irrigador Dental o cepillo interproximal.
● Visite a su dentista al menos una vez al año para comprobar su estado de salud general y detectar cualquier problema dental que pueda surgir.
● Utiliza un enjuague bucal antiséptico para enjuagarte la boca y reducir la reproducción de bacterias.
● Utiliza un raspador lingual para eliminar los restos de comida que puedan quedar atrapados en la lengua tras el cepillado.
El papel de la dieta en la salud bucodental
Dieta tiene un papel esencial en la salud bucodental y general. Dependiendo del tipo de alimentos que consumas, tendrás menos o más posibilidades de sufrir enfermedades bucodentales como la enfermedad de las encías y las caries. Por ejemplo, los alimentos que contienen probióticos, vitamina C, calcio, minerales y antioxidantes son excelentes para combatir el desarrollo de bacterias y, al mismo tiempo, te aportan todos los nutrientes que necesitas. Por otro lado, los alimentos que contienen carbohidratos procesados como la harina industrializada y los azúcares proporcionan el alimento perfecto para las bacterias dañinas que inducen la irritación y la desmineralización de las encías. Además, las bebidas y alimentos ácidos pueden irritar los tejidos bucales, induciendo lesiones erosivas y debilitando las capas externas de tus dientes.
Cuándo buscar ayuda profesional para una infección dental
Las infecciones orales no deben pasarse por alto en ninguna circunstancia. Aunque algunas de ellas son manejables con medidas caseras o ambulatorias, es difícil determinar la verdadera gravedad de una infección sin los exámenes adecuados y una evaluación profesional. Por lo tanto, siempre es aconsejable consultar a su dentista y asistir a una consulta cuando aparezcan los primeros síntomas. Sin embargo, comprender y conocer los signos y síntomas anteriormente expuestos podría ayudarle a identificar señales preocupantes frecuentes.
Signos que requieren atención dental urgente
Tenga en cuenta la hinchazón grave, los síntomas sistémicos como fiebre, dificultad para respirar y dolor persistente que no mejora con analgésicos convencionales.

Cómo tratan los dentistas las infecciones dentales
La única forma de evaluar correctamente una infección dental es recibir tratamiento profesional. Casi todas las infecciones dentales requieren algún tipo de tratamiento dental y terapia antimicrobiana farmacéutica para resolver el caso de forma positiva. La mayoría de las medidas provisionales y temporales están pensadas para aliviar los síntomas y evitar que el problema empeore, pero no resuelven la causa inicial del problema.
Entre los muchos procedimientos que los dentistas pueden realizar para solucionar una infección dental, podemos encontrar:
Terapia antibiótica
En muchas situaciones será necesario prescribir un tratamiento antibiótico con amoxicilina u otro medicamento antimicrobiano similar para eliminar eficazmente la acumulación de bacterias en la zona infectada antes, durante o después del tratamiento dental definitivo. Este enfoque es muy habitual en procedimientos quirúrgicos múltiples y complejos que necesitan que las bacterias estén en su nivel más bajo para evitar complicaciones peligrosas.
Endodoncia
Tratar las bacterias no basta para resolver la mayoría de los problemas de infección dental. Cuando las bacterias dañinas afectan a la pulpa del diente de forma irreversible, lo más probable es que necesites un tratamiento endodóntico, conocido comúnmente como endodoncia. Consiste en un proceso de desinfección y limpieza profunda del interior del diente, para posteriormente sellarlo con un material termoplástico. Durante el proceso, el dentista elimina el tejido muerto y desinfecta los conductos para facilitar un empaste que proteja el diente y le proporcione valiosos años de funcionalidad.
Curetaje periodontal y raspado y alisado radicular
Cuando el origen de la infección se encuentra en las encías, los dentistas pueden utilizar equipos y herramientas especializados para limpiar, desinfectar y eliminar la peligrosa placa y el sarro adheridos al diente, responsables de la irritación y la inflamación. Aunque el tratamiento periodontal puede pasar desapercibido debido a su lenta progresión y aparición de síntomas, es un reto odontológico importante que puede provocar la pérdida de dientes y hueso, lo que hace que otros tratamientos sean mucho más complicados y caros.
Drenaje de abscesos
Cuando la acumulación de pus es demasiado grande para que los antibióticos actúen por sí solos, los profesionales dentales también pueden drenar la zona infectada para aliviar la presión y el contenido infeccioso, proporcionando un alivio y una mejoría instantáneos. A veces, este proceso puede llevar varias sesiones hasta que la zona esté completamente curada.
Extracción dental
La extracción dental es la última línea de defensa y el procedimiento más radical para solucionar una infección dental. Consiste en la extracción completa del diente bajo anestesia local o general que suele ir acompañada de una pérdida ósea fisiológica posterior. La mayoría de las veces, los odontólogos intentarán realizar otras terapias y tratamientos antes de considerar la extracción. Sin embargo, cuando el diente tiene pocas posibilidades de sobrevivir o el éxito de otros tratamientos no es factible, ésta es la mejor opción para evitar complicaciones graves.
Por qué no debe automedicarse para una infección dental
Los riesgos de tomar antibióticos sin receta
A pesar de sus grandes ventajas y efectos, los antibióticos sólo deben utilizarse bajo indicación profesional y siguiendo las dosis e instrucciones adecuadas. Tomar el antibiótico equivocado puede no tratar la infección para la que fue recetado, dejando intactas las bacterias objetivo mientras afecta a otros microbios sanos que son fundamentales para su organismo. En consecuencia, tomar el antibiótico equivocado puede empeorar los síntomas y retrasar el tratamiento.
Además, no tomar las dosis adecuadas o interrumpir el tratamiento antes de terminarlo puede traducirse en una supervivencia más fuerte de las bacterias, que pueden desarrollar resistencia al medicamento. Por ejemplo, si tomas antibióticos cada vez que te resfrías, las bacterias de tu cuerpo pueden acostumbrarse al medicamento, aprendiendo a resistirlo. En consecuencia, la próxima vez que realmente necesite los efectos del antibiótico, las bacterias diana ya sabrán cómo funciona la medicación, haciéndola inútil.
Además, el tratamiento farmacológico puede enmascarar los síntomas en lugar de resolver el problema de raíz, aliviando temporalmente los síntomas pero sin abordar la causa subyacente, como un absceso o una caries.

La creciente amenaza de la resistencia a los antibióticos
La resistencia a los antibióticos hace referencia a la capacidad de adaptación de algunas especies bacterianas para neutralizar el método de acción del medicamento. Aunque existen bacterias resistentes de forma natural asociadas a múltiples enfermedades, la resistencia a los antibióticos suele ser el resultado del uso excesivo y abusivo del tratamiento con antibióticos, lo que hace que las bacterias evolucionen y se vuelvan más fuertes y peligrosas.
Aunque pueda parecer fácil de resolver, la resistencia a los antibióticos es un enorme problema sanitario que no debe descuidarse. En la actualidad, cientos de miles de pacientes de todo el mundo luchan por resolver sus problemas de infecciones debido a la resistencia a los antibióticos. Por desgracia, este problema es consecuencia de años de hábitos de medicación inadecuados mezclados con la evolución de las bacterias y una educación insuficiente.
Por qué es un problema de salud mundial
Cuando uno se enfrenta a una infección resistente a los antibióticos, necesita fármacos más potentes y tóxicos para tratar problemas que en otras circunstancias podrían ser sencillos. Los científicos investigan y buscan constantemente nuevos antibióticos que puedan combatir las bacterias resistentes, pero a pesar de sus esfuerzos, solo hay un grupo de antibióticos eficaces en el mundo.
Repercusiones en la salud dental
Algunas bacterias orales pueden volverse resistentes a los antibióticos dentales habituales, lo que hace que las infecciones orales sean más peligrosas y, al mismo tiempo, más caras. Ten en cuenta que cada antibiótico se dirige a un tipo específico de bacterias. Al fin y al cabo, los profesionales intentan atacar los microbios dañinos y dejar intactos los sanos.
Cómo utilizar los antibióticos de forma responsable
● Siga las instrucciones de su dentista y tome antibióticos sólo bajo prescripción médica profesional.
● Complete todo el tratamiento antibiótico. Evite saltarse, omitir o acortar el tratamiento para ahorrarse algunas pastillas. Incluso si los síntomas mejoran, no deje de tomar la medicación demasiado pronto, ya que puede permitir que las bacterias sobrevivan y desarrollen resistencia.
● Explore siempre las alternativas naturales con precaución. Aunque muchos remedios naturales pueden ayudar con infecciones leves, los casos graves requieren la intervención de un profesional médico. Además, ten en cuenta su dosis y frecuencia adecuadas para evitar quemaduras y otros problemas.
El papel de los probióticos en la salud oral e intestinal
Por qué los antibióticos afectan a la microflora
Cada vez que utilizamos antibióticos, matamos tanto bacterias dañinas como beneficiosas. Aunque la mayoría de los antibióticos se dirigen a un tipo concreto de bacterias, también alteran el equilibrio de las bacterias buenas de la boca y el intestino. Este efecto puede tener consecuencias importantes para la salud de la microbiota intestinal y bucal. Sin embargo, a pesar de estos efectos secundarios, detener una infección es prioritario cuando hay otras complicaciones en riesgo.
Además, el uso excesivo de antibióticos puede provocar una alteración del microbioma oral, haciendo que se pierdan bacterias beneficiosas. Esta disfunción del microbioma puede provocar otros problemas, como mal aliento, mayor acumulación de placa y mayor riesgo de caries.

Cómo ayudan los probióticos a la salud oral e intestinal
Afortunadamente, se puede restablecer el equilibrio después de los antibióticos con la ayuda de los probióticos. La terapia probiótica es lo contrario de los antibióticos. Consiste en repoblar de bacterias beneficiosas el intestino y la boca para evitar el crecimiento excesivo de microbios nocivos. En términos sencillos, se crea una dura competición en la que se quiere que ganen las bacterias buenas. Como resultado, los microbios sanos se quedan con toda la comida y los recursos mientras que las bacterias peligrosas empiezan a disminuir y mueren.
Hoy en día, la medicación oral probiótica más común incluye ciertas cepas probióticas como Lactobacillus reuteri y Streptococcus salivarius para reducir la inflamación, prevenir las caries y combatir las enfermedades de las encías.
Además de sus beneficios bucodentales, tener un microbioma sano también refuerza la función inmunitaria. Un microbioma intestinal fuerte refuerza el sistema inmunitario y reduce el riesgo de infecciones recurrentes.
Las mejores fuentes de probióticos para la salud oral e intestinal
También puede mejorar la salud de su microbioma consumiendo alimentos y bebidas fermentados como yogur, kéfir, chucrut, kimchi, miso y kombucha. Todos ellos son fuentes naturales de probióticos que pueden ayudarte a mantener tu microbioma o a recuperarlo tras una larga terapia con antibióticos. También puedes considerar el uso de cápsulas de suplementos probióticos multicepas diseñadas para la salud intestinal y bucal.
Un enfoque eficaz para prevenir las infecciones dentales
Confiar únicamente en los antibióticos naturales es insuficiente para prevenir las infecciones dentales. Una higiene dental adecuada es crucial. Junto con unas técnicas de cepillado correctas, elegir un excelente cepillo eléctrico puede mejorar significativamente la eficacia de la limpieza y prevenir eficazmente las infecciones.
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Preguntas frecuentes sobre los remedios naturales para las infecciones dentales
¿Puedo utilizar antibióticos naturales en lugar de los recetados?
Tomar remedios naturales puede ayudar a combatir algunas infecciones leves. Sin embargo, no sustituyen a los antibióticos prescritos ni a otros tratamientos dentales necesarios para una rehabilitación completa.
¿Cuánto tarda en hacer efecto un remedio natural?
Aunque algunos remedios actúan en cuestión de horas, la mayoría de ellos pueden tardar días o semanas en lograr una curación completa debido a sus bajas concentraciones y métodos de acción lenta.
¿Puedo prevenir las infecciones dentales utilizando un Cepillo de dientes eléctrico sónico?
¡Sí! La higiene bucal es un pilar fundamental para prevenir las infecciones dentales, y los cepillos eléctricos sónicos permiten eliminar la placa y las bacterias con mayor eficacia.
¿Puede una infección dental desaparecer por sí sola?
No, una infección dental nunca se cura por sí sola. Es más, puede extenderse a la mandíbula, el torrente sanguíneo u otras partes del cuerpo sin tratamiento, lo que puede provocar graves complicaciones de salud. Los remedios naturales pueden ayudar a controlar los síntomas temporalmente, pero la atención dental profesional es necesaria para la mayoría de los tipos de infecciones.

Conclusión
Los antibióticos son vitales en casos de infección, aunque no siempre son necesarios para las infecciones dentales. Pueden ayudar a mejorar el estado del paciente, pero sólo un tratamiento de conducto puede erradicar por completo una infección dental.
Sin embargo, ciertos alimentos y sustancias actúan como antibióticos naturales. El clavo, el ajo y el jengibre son opciones populares, cada una con sus mecanismos únicos para conseguir efectos terapéuticos. Todos ellos son igualmente eficaces para tratar las infecciones dentales. Además, sus propiedades antiinflamatorias aportan beneficios añadidos para mejorar el bienestar general
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