¿Notas que tus dientes parecen un poco más "largos" que antes? ¿Sientes una punzada de sensibilidad al tomar una bebida fría? Puede que estés experimentando recesión de encías, un problema de salud bucal común pero frecuentemente ignorado.
Según informa el CDC, más del 42 % de los adultos de 30 años o más tienen alguna enfermedad de las encías, mientras que casi el 8 % está lidiando con su forma más grave. [1] Pero las encías retraídas pueden tratarse y, en la mayoría de los casos, mejorar, especialmente con el cuidado, las herramientas y los hábitos adecuados.
¿Qué es exactamente la recesión de las encías?
La recesión de las encías ocurre cuando la línea de las encías se retrae gradualmente del diente, dejando al descubierto más superficie de la raíz. Dado que la dentina de la raíz es más blanda y amarillenta que el esmalte, la recesión suele ser tanto estética como funcional. [2]
Las encías retraídas pueden aparecer en un solo diente o en varios. Al principio pueden ser leves, pero si se descuidan, empeorarán con el tiempo e incluso pueden causar problemas graves como:
- Sensibilidad dental
- Mayor riesgo de caries
- Acumulación de placa debajo de la línea de las encías
- Pérdida ósea y, en última instancia, movilidad dental
¿Cuáles son los síntomas de las encías retraídas?
Uno de los signos más sencillos de notar es cuando tus dientes comienzan a parecer más largos de lo que solían ser. Eso generalmente es una señal de que tus encías se están retrayendo. Pero también hay otras señales de advertencia a las que debes prestar atención, incluyendo:
- Sensibilidad a alimentos y bebidas calientes, fríos o dulces
- Dolor o sensibilidad a lo largo de la línea de las encías
- Molestias al cepillarse o usar hilo dental
- Zumbidos agudos durante las limpiezas profesionales
- Huecos visibles o manchas más oscuras alrededor de la base de tus dientes (raíces expuestas)
Si alguno de estos síntomas te resulta familiar, vale la pena revisarlo. Cuanto antes se trate la recesión de las encías, más fácil será prevenir su avance.
¿Por qué se retraen las encías?
Hay muchas razones por las que tus encías pueden comenzar a retraerse con el tiempo. Hagamos un breve repaso:
Causa |
Cómo Contribuye |
Cepillado agresivo |
El cepillado elimina los bordes de la goma, especialmente con cepillos de cerdas duras. [3] |
Enfermedad periodontal (de las encías) |
Las toxinas bacterianas disuelven el tejido conectivo y el hueso. |
Genética y tejido delgado |
Algunas personas tienen naturalmente una banda de encía frágil y mínima. |
Rechinar de dientes (bruxismo) |
La fuerza excesiva de la mordida flexiona los dientes y debilita la sujeción de las encías. |
Maloclusión o dientes apiñados |
Los dientes desalineados empujan o tiran de las encías cercanas. |
Uso de tabaco y vapeo |
Reducen el flujo sanguíneo, ralentizan la cicatrización y aumentan la inflamación. |
Piercings orales |
La fricción constante de las joyas irrita las encías. |
Condiciones hormonales o sistémicas |
La diabetes, el embarazo o las enfermedades autoinmunes pueden adelgazar el tejido de las encías. |
Cómo revertir la retracción de las encías de forma natural
Seamos honestos: una vez que tus encías comienzan a retraerse, no volverán a crecer por sí solas. El tejido de las encías no es como la piel. Pero puedes detenerlo en seco y, en algunos casos, mejorar la salud de tus encías de forma natural.
Aquí tienes algunos remedios caseros suaves y naturales para cuidar tus encías:
1. Cambia a un cepillo de dientes de cerdas suaves
Las cerdas duras y el cepillado agresivo empeorarán la recesión. Cepíllate suavemente con un cepillo de cerdas suaves (o mejor aún, un Cepillo de dientes eléctrico sónico como Ocleany movimientos circulares suaves, no es necesario frotar.
2. Cepíllate con cuidado usando una pasta dental natural
Algunos ingredientes de la pasta dental (como el SLS o los blanqueadores abrasivos) pueden irritar las encías sensibles. Prueba usar una pasta dental natural o con flúor que contenga ingredientes suaves como aloe vera, mirra o aceite de árbol de té.
3. Enjuagues con agua salada
El agua salada es uno de los remedios más antiguos, y no es de extrañar por qué. Reduce la inflamación, elimina bacterias y calma las encías inflamadas. Simplemente mezcla media cucharadita de sal con agua tibia, enjuaga durante 30 segundos y escupe.
4. Prueba el enjuague con aceite
La técnica del enjuague con aceite es un antiguo método ayurvédico que consiste en hacer buches con aceite (de coco o sésamo) durante 10 a 20 minutos. Se dice que ayuda a reducir la placa, mantener las encías saludables y refrescar el aliento de forma natural. [4]
5. Gel de aloe vera
El aloe no es solo para las quemaduras solares. Los compuestos antiinflamatorios y antibacterianos del aloe pueden calmar las encías rojas e inflamadas. Algunas personas usan un poco de gel de aloe en sus encías después de cepillarse, solo asegúrate de que sea puro y apto para consumo.
6. Té verde o infusiones
El té verde contiene antioxidantes que reducen la inflamación. El consumo regular de té verde puede beneficiar la salud de las encías a largo plazo. También puedes hacer enjuagues con tés de hierbas enfriados, como manzanilla o salvia, con el mismo propósito.
7. Masajea tus encías
Al igual que un músculo, tus encías también necesitan un poco de circulación. Masajea suavemente tus encías con un dedo limpio o un cepillo de dientes suave para aumentar el flujo sanguíneo y mantener un tejido más saludable.
Cómo arreglar las encías retraídas
Resolver la retracción de las encías depende completamente de la gravedad del problema y de cómo se originó. Existen varias formas de tratarlo, que van desde reparaciones sencillas hasta trabajos dentales más complejos.
Vamos a ello.
Soluciones No Quirúrgicas (Mejor para Recesión Gingival Leve)
Si la recesión de tus encías no es muy grave y aún está en sus etapas iniciales, tu dentista probablemente recomendará tratamientos no quirúrgicos como:
1. Limpieza profunda (raspado y alisado radicular)
Trata esto como un "reinicio" para tus encías. El dentista elimina las bacterias y la acumulación de placa debajo de la línea de las encías, donde el cepillado no puede llegar. Esto ayuda a que tus encías sanen y se vuelvan a unir a tus dientes. [5]
2. Antibióticos tópicos
Si la recesión se debe a una enfermedad de las encías, su dentista aplicará un gel antibiótico único debajo de las encías. Esto ayuda a combatir la infección y a sanar.
Se utiliza una resina del color del diente para cubrir la raíz expuesta, no solo protegiendo la zona, sino también dándole un aspecto más natural. Es una solución temporal que mejora la comodidad y la apariencia.
3. Tratamiento de Ortodoncia
Cuando tus dientes están superpuestos o torcidos, ejercen presión sobre tus encías y las hacen retroceder. Los brackets o alineadores pueden mover los dientes a posiciones más saludables, lo que parece permitir que la línea de las encías se recupere de forma natural.
Tratamientos Quirúrgicos (Para Recesión Moderada a Severa)
Si las encías se han retraído mucho o se ha dañado gran parte del hueso subyacente, la cirugía podría ser la opción a seguir:
1. Cirugía de Injerto de Encía
El tejido sano (generalmente tomado de la parte superior de la boca) se injerta en la zona afectada. Cubre la raíz vulnerable, protege tu diente y mejora la apariencia de tu sonrisa.
Existen varios procedimientos de injerto, y su especialista en encías seleccionará el más adecuado para su situación. La mayoría de estos procedimientos son ahora mínimamente invasivos y se curan rápidamente con el cuidado adecuado.
2. Limpieza de la solapa abierta
el procedimiento estándar de oro. Si se han desarrollado bolsas profundas alrededor de los dientes y las encías, su dentista puede levantar el tejido gingival para eliminar la placa y las bacterias de debajo, y luego coserlo firmemente. Esto reduce el tamaño de las bolsas y permite que las encías se ajusten más firmemente alrededor de los dientes. [6]
3. Terapia de Regeneración
Cuando la enfermedad de las encías ha destruido el hueso, se puede insertar un material regenerativo único (como una membrana o gel de proteínas) en el área afectada para estimular que su cuerpo regenere el hueso y el tejido de forma natural.
4. Injerto de Tejidos
Para situaciones más graves, un injerto de tejido blando suele ser la mejor solución. Reemplaza la encía perdida y cubre las raíces de los dientes, eliminando la sensibilidad y previniendo daños adicionales.
¿Se pueden revertir completamente las encías retraídas?
Desafortunadamente, una vez que tus encías se han retraído, no pueden volver a crecer por sí solas. El tejido gingival no se regenera como la piel. Por eso es tan crucial detectarlo y tratarlo a tiempo. Aunque no se puede revertir completamente la recesión gingival, sí puedes evitar que empeore y, en muchos casos, puedes restablecer la línea de las encías mediante procedimientos dentales.
Cómo prevenir la recesión de las encías
Aquí tienes algunos consejos fáciles pero efectivos para ayudar a evitar la recesión de las encías:
Cepilla suavemente, dos veces al día: Usa un cepillo de dientes de cerdas suaves, como the Oclean x lite Smart Cepillo de dientes eléctrico sónico y no cepilles con demasiada fuerza. Cepillar con demasiada fuerza puede dañar tus encías a largo plazo.
- Usa hilo dental a diario: Elimina la placa de lugares donde tu cepillo de dientes no puede llegar. Esto previene la acumulación de bacterias a lo largo de la línea de las encías.
- Enjuágate con un enjuague bucal antimicrobiano: Ayuda a reducir las bacterias que pueden causar enfermedades en las encías.
- Realízate limpiezas dentales regulares: La mayoría de las personas se benefician de una limpieza cada 6 meses, pero si tienes un mayor riesgo, tu dentista puede recomendar visitas más frecuentes.
- Evita el tabaco: Fumar o mascar tabaco debilita tus encías y las hace más propensas a infecciones.
- Tratar el rechinar o apretar los dientes: Si rechinas los dientes por la noche, habla con tu dentista sobre un protector bucal. La presión excesiva sobre los dientes puede causar que las encías se retraigan.
- Esté atento a las señales tempranas: Si tus dientes comienzan a verse más largos o sientes sensibilidad, no lo ignores. Detectar problemas en las encías a tiempo marca una gran diferencia.
El Resultado Final
Las encías retraídas pueden ser alarmantes, pero no te preocupes: con el cuidado adecuado y un tratamiento oportuno, puedes salvar tu sonrisa y evitar daños mayores. Aunque las encías no vuelven a crecer por sí solas, la odontología moderna cuenta con muchos tratamientos exitosos para recuperar la salud de tus encías y tu confianza.
Si mantienes una rutina regular de cuidado bucal, cepillándote suavemente y visitando a tu dentista con frecuencia, puedes marcar la diferencia. Cuanto antes actúes, más fácil será manejarlo, así que no ignores las señales. ¡Tus encías también merecen atención!
Referencia
1. "Enfermedad de las encías en cifras." NIH MedlinePlus Magazine25 de enero de 2018 magazine.medlineplus.gov/article/gum-disease-by-the-numbers.
2. Sarhan, Susan, et al. “Prevalencia, etiología y características clínicas de la recesión gingival en una muestra de pacientes dentales adultos egipcios: un estudio transversal.” BMC Salud Oral, vol. 25, no. 1, 7 de mayo de 2025, pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12060494/, https://doi.org/10.1186/s12903-025-06020-3.
3. Jati, Ana Suzy, et al. “Recesión gingival: sus causas y tipos, y la importancia del tratamiento ortodóntico.” Revista Dental Press de Ortodoncia, vol. 21, no. 3, junio de 2016, pp. 18–29, www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4944726/, https://doi.org/10.1590/2177-6709.21.3.018-029.oin.
4. Christiano, Donna. “La verdad sobre las encías retraídas.” Healthline, Healthline Media, 14 de junio de 2023, www.healthline.com/health/receding-gums-grow-back.
5. Imber, Jean-Claude, y Adrian Kasaj. “Tratamiento de la recesión gingival: ¿Cuándo y cómo?” Revista Dental Internacional, vol. 71, n.º 3, junio de 2021, pp. 178–187, https://doi.org/10.1111/idj.12617.
6. Bellver-Fernández, R, et al. “Tratamiento quirúrgico de recesiones gingivales localizadas mediante colgajos coronales avanzados con o sin injerto de tejido conectivo subepitelial.” Medicina Oral, Patología Oral y Cirugía Bucal, 2016, pp. e222–e228, https://doi.org/10.4317/medoral.21043Accedido el 24 de marzo de 2019.
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